Blog del autor Sergio Moreno
martes, 17 de junio de 2014
CRYPTONOMIKON VII
Bien, pues un poco antes de lo que pensaba, ya ha llegado una buena noticia: desde hoy está disponible tanto en formato físico como en digital la antología Cryptonomikon VII, que recoje los ganadores del concurso de relatos del Cryptshow Fest 2014 así como sus finalistas, entre los que se encuentra un servidor. Se puede adquirir en www.lulu.com a un precio muy atractivo. Aquí os dejo el índice de autores que aparecen en el libro.
Ganadores:
Javier Fernández Bilbao. Wendigo.
Julia Flórez. 13 cuentos a razón de menos 5.
Áccesit:
Álvaro de Soto. El hombre del pañuelo.
Finalistas:
Isidro José Martínez. Gula.
Sergio Moreno Montes. Siempre me ha funcionado.
David Gambero. El valle inquietante.
Jaime Palacios. Los muertos mochos.
Tandro Quijada. Simios radiactivos del espacio.
Rubén Ibáñez. Caridad.
Marina Gómez. La resurreción de Betty Joe.
Walter Greulach. La última proeza de Luciano Andrés Parra.
Kalton Harold Bruhl. Ya nadie escucha.
Raúl Mateos. El bolso olvidado.
Francisco Oteiza. Piel de plástico.
David Gómez. L´oncle d´en pol.
María del Carmen Macedo. Caja de cristal.
Ernesto A. Parrilla. La aterradora verdad que esconden los pinos.
Paul Adrián Torres. Huesos en Marte.
Marta Reyes. El dragón enamorado.
Ignacio Nava. La bestia.
Edgar Cotes. Furts Flotants.
Vicente F. Conejero. La muerte y la niña.
Enrique Arnaiz. Dame la mano.
Débora Coves. Ojalá pudieras verme.
Josefina Bazán. El último llamando.
¡A disfrutarla!
lunes, 16 de junio de 2014
REFLEXIONES VARIAS
Hoy me apetece escribir un poco aquí, en mi blog, ese lugar que prácticamente sólo visito yo y en el que suelo colgar de vez en cuando comentarios acerca de libros que me han gustado especialmente o me hago partícipe a mí mismo de logros en el ámbito literario que no interesan a nadie salvo a mí y a un reducido grupo de amigos también escritores. El otro día, en la feria del libro de Madrid, acompañado por mi mujer y mis hijos y un gran amigo que no escribe pero también ama la literatura, mantuve una conversación de esas que, por alguna razón, recuerdas cuando menos te lo esperas. Me compré muchos libros: Extraños eones, de Emilio Bueso; Y pese a todo..., de Juan de Dios Garduño; NOS4AU, de Joe Hill; una especie de biografía ilustrada de Hayao Miyazaki y un cuento llamado ¿Qué hay en el agujero? para mi hijo mayor. Y pese a todo... ya está devorado. Me ha gustado mucho, la verdad, y a buen seguro veré su adaptación al cine cuando la editen en DVD o Blu-ray (hace tiempo que dejé de ir al cine a ver películas de terror, porque cuando quiero ver una película de miedo lo último que necesito es tener a una panda de adolescentes presuntamente borrachos riéndose en cada escena). Los demás están a la espera de que acabe la lectura de Fantasmas, de Joe Hill, en el que he encontrado uno de esos relatos que me hacen plantearme si realmente valgo para esto. Se trata de un relato llamado La ley de la gravedad. No os diré por qué me ha parecido uno de los mejores cuentos que he leído en mi vida, pero sí que creo que la literatura existe (o quizá subsiste sea más apropiado) gracias a textos como ese. También hace un par de días encargué casi todo lo que me falta por leer de Santiago Eximeno: Bebés jugando con cuchillos, ¿Quién es el Cruciforme?, Un escarabajo de siete patas rotas y Condenados. Estoy seguro de que mi experiencia con Umbría se repetirá, y estoy ansioso por ello. Se me acumulan los libros, los concursos en los que participar, la novela que tengo entre manos... Y entre todo ello, hace un par de días, se coló una fugaz esperanza, un atisbo de esa meta que todo escritor ansía. Quizá se quede en nada, o quizá en mucho, no lo sé. ¿Tiene sentido preguntárselo? A lo mejor ni siquiera merece la pena. Quiero decir: ¿por eso escribo? Yo creo que no, aunque a veces las convesarciones con uno mismo dan (y han dado) para una buena novela. Supongo que es ese reconocimiento final a un esfuerzo, a unas ilusiones, lo que de verdad quiero, aunque en el fondo piense que no lo necesito. Desde que comencé a escribir en serio, allá por el 2010, he logrado ganar o quedar finalista en siete concursos (bueno, en seis, si tengo en cuenta que uno de ellos fue más bien un texto que pagué por publicar en una antología), y eso me dice que ahí, a ese otro lado hacia el que todos los escritores lanzamos nuestras redes, hay al menos un puñado de personas que han valorado positivamente mi estilo, mi temática, mi enfoque, algo de lo que imaginé y plasmé sobre una pantalla de ordenador muy similar a la tuya... Y yo sigo queriendo más. Y no me gusta. Y justo cuando empiezo a creer que valgo para esto, que, joder, tengo al menos dos buenas novelas (para mí, siempre para mí) sin publicar y que mucha gente a la que conozco lo ha conseguido, y que al final, aunque sea por aburrimiento, lograré colar una de mis historias en las cargadísimas librerías... llega mi mujer y me dice: "Sergio, has ganado no uno, sino siete concursos literarios. Hay gente que se pasará el resto de su vida intentándolo y nunca lo conseguirá. Deberías estar satisfecho". Y me doy cuenta de que tiene toda la puta razón del mundo. Y la quiero todavía más por ello y por tantas otras cosas. Ella forma parte vital de mi escritura, aunque ni siquiera le gusta leer. Y soporta estoicamente la luz de la cocina encendida cada noche y el olor a tabaco que queda por la mañana sin regañarme demasiado a menudo. Esas cosas son las que le hacen a uno saber donde está, en qué lugar de sus ilusiones flota y en que punto está el suelo al que, tarde o temprano siempre debemos volver. Es mi ancla, y también mis alas. Adoro esa sensación.
Y escribo. Sigo escribiendo porque me encanta, aunque sólo sea para compartir mi amor por las letras, por muy llenas de sangre que estén. Porque me hierve la cabeza de ideas. Y porque no sé si son buenas o malas, pero disfruto como un niño al escribirlas. Y porque creo que la vida se reduce a eso: a disfrutar como putos enanos de ella, con tus aficiones, con tu familia, con lo que sea que te haga feliz, pero a disfrutar.
Quizá la próxima vez que me hable desde este blog sea para contarme una buena noticia.
Mientras tanto sé donde estoy. Sé quién soy. Y sé a dónde voy.
Buenas noches.
Y escribo. Sigo escribiendo porque me encanta, aunque sólo sea para compartir mi amor por las letras, por muy llenas de sangre que estén. Porque me hierve la cabeza de ideas. Y porque no sé si son buenas o malas, pero disfruto como un niño al escribirlas. Y porque creo que la vida se reduce a eso: a disfrutar como putos enanos de ella, con tus aficiones, con tu familia, con lo que sea que te haga feliz, pero a disfrutar.
Quizá la próxima vez que me hable desde este blog sea para contarme una buena noticia.
Mientras tanto sé donde estoy. Sé quién soy. Y sé a dónde voy.
Buenas noches.
domingo, 1 de junio de 2014
FINALISTA EN EL VII CRYPTSHOW FESTIVAL
Hacía un mes que no me pasaba por aquí, y me alegra que sea con una buena noticia. Como habéis leído en la entrada, soy uno de los finalistas del Cryptshow Festival de este año. Es la tercera alegría en el ámbito literario que me llevo en lo que va de 2014, y a pesar de que el galardón al mejor relato no ha sido para mi me siento muy orgulloso de haber logrado entrar entre los finalistas. Tanto los ganadores como los finalistas serán publicados en la antología Cryptonomicón 7, que podrá adquirirse a través de www.cryptshow.com tanto en papel como en digital, así que si os apetece leer unas cuantas historias de fantasía, terror y ciencia-ficción lo tendréis disponible a principios de julio. Mi relato se llama Siempre me ha funcionado, donde alguien muy familiar hablará con vosotros acerca del miedo. Un saludo a todos y hasta la próxima!
lunes, 28 de abril de 2014
EL PERCUSIONISTA
Ese es el título de la primera novela que escribí allá por el 2012 y que, desde ayer, tenéis disponible de forme totalmente gratuita en www.bubok.es. Ha sido una decisión un tanto experimental, por ver qué reacciones suscita entre los que os animéis a leerla. Al ser lo primero que escribí es bastante artesanal (lo que no quiere decir que sea mala, por cierto, que los tres lectores que tuvo en su momento quedaron bastante contentos con el resultado), pero es una novela de aventuras y humor al más puro estilo de mi admirado Terry Pratchett y estoy seguro que logrará arrancaros más de una sonrisa. Lo dicho, si queréis adentraros junto a su protagonista en un mundo desternillante tendréis heavy a raudales, personajes muy peculiares, malos malísimos y planetas repletos de situaciones comprometidas. ¿La razón de que esté disponible de forma gratuita? Pues ni más ni menos que la de ofrecer una lectura entretenida, sin alardes pero repleta de la ilusión de alguien que empieza a escribir y lo intenta hacer lo mejor que sabe y sólo desea que los demás compartan con él sus impresiones sin tener que pagar por ello. Lo dicho: espero que os animéis y la disfrutéis tanto como yo lo hice al escribirla. Y cuidado con los murciélagos de Dôôm-Mamoon. Son bastante peligrosos...
miércoles, 26 de marzo de 2014
CONCURSOS CALABACEROS Y OTRAS CURIOSIDADES
Tras la última convocatoria, que versaba sobre las conspiraciones, la editorial Saco de Huesos lanza no una, sino dos convocatorias más de sus Calabazas en el Trastero. Una con la temática "aparecidos", con las bases habituales (que podéis consultar en su web, sacodehuesos.com) y otra que me ha llamado especialmente la atención, primero por el tema escogido, que no es otro que el Grand Guignol (un movimiento artistíco lo suficientemente fosco como para juntar señoras asesinas y besos de leprosos) y segundo porque en vez de relatos esta vez los textos no podrán tener más de 332 palabras, de modo que la convocatoria queda denominada como Calabacines en el Ático (qué gracia me hizo el nombre, no lo pude evitar...) El otro punto interesante es que en esta ocasión el seleccionador que se quedará con las mejores 66 obras presentadas no es otro que Santiago Eximeno, que se está convirtiendo poco a poco en un habitual de este blog, ya sea por unas cosas u otras, y yo, que tras leer Umbría (y con el resto de sus obras pendientes de lectura, todo sea dicho) no pude sino ponerle en lo más alto de mis autores nacionales predilectos (junto a otros como Jesús Cañadas o José Miguel Vilar-Bou) sentía una extraña curiosidad por crear algo que despertara ese gusto por la experimentación que Santi dice tener y del que no me queda duda alguna tras leer sus ficciones interactivas y las frecuentes expiraciones que cuelga periódicamente en su web (pasaos por ella, de verdad, no tiene desperdicio). De modo que ya he enviado un relato para la antología sobre los aparecidos y un microrelato para el Grand Guignol. Lo reconozco, no es una forma de escritura en la que me sienta cómodo, soy de los de enrollarse como las persianas con las descripciones y me cuesta bastante separar el grano de la paja, pero he tratado de estrujarme los sesos para crear algo especial, que recogiese ese espíritu teatral del movimiento que tan bien encaja para narrar situaciones grotescas o perturbadoras. Supongo que para finales de año sabré si he logrado encajar en alguna de las dos antologías, y ahora me pregunto si el hecho de mandar únicamente un texto a cada convocatoria me restará posibilidades... Pero no tengo intención de mandar ninguno más. Soy así. Quizá porque escribo un relato desde cero para cada concurso al que me presento (por cierto, enhorabuena a los seleccionados para el Fanter Film de este año, yo no he logrado siquiera ser finalista) y porque entre unos y otros sigo liado con mi cuarta novela (todas inéditas, no os liéis a buscar...) y acabo de tener a mi segundo hijo y el tiempo cada vez escasea más... En fin, animaos a participar, y si no lográis colar vuestra obra en ellas, perseverad, no os desaniméis, seguid escribiendo, porque es la única forma de mejorar que conozco. Y funciona, de verdad. Suerte a todos!!
sábado, 15 de marzo de 2014
ANTOLOGÍA VISIONES 2013
Tras una larga espera (al menos para mí, que nunca había visto ninguno de mis relatos sobre el papel), por fin podemos disfrutar de la antología Visiones 2013, donde trece autores damos nuestra particular visión (valga la redundancia) acerca del universo creado por H. P. Lovecraft a lo largo de las 220 páginas que la componen. La portada, como ya comenté en una entrada anterior, es obra de Rafa Alonso, que nos ofrece una versión desenfadada pero muy ilustrativa y bien realizada del monstruo más famoso de las profundidades abisales de R´lyeh. En cuanto a la edición del libro puedo decir que es una gozada la calidad del papel y la impresión de los relatos, en un formato muy atractivo y con la letra de buen tamaño y claridad. Dos breves prólogos nos ponen en situación antes de comenzar con la lectura en sí, uno informándonos acerca del propio Lovecraft y otro que nos cuenta las peripecias de la AEFCFT para llevar a buen puerto esta iniciativa anual que son los Visiones. Muy interesantes ambos, por cierto. Y tras ellos...
EN LAS ENTRAÑAS DE LA LOCURA, por Sergio Moreno Montes.
Magnífico relato de inicio para... Jajaja, nahhh, es broma. Acerca de mi relato os puedo contar que lo ideé tratando de salirme un poco por la tangente de los mitos para que, en cierto modo, no fuesen los claros protagonistas, sino que lo realmente importante fuese la historia en sí. Para ello (siempre con esa idea en mente de "ambiente lovecraftiano") elegí la clásica situación paciente-le-cuenta-historia-horrible-a-psicólogo. Por darle más realismo decidí ambientarlo en la Providence actual, y para el final traté de sorprender al lector. El resultado... Pues espero que me llegue en breve en forma de opiniones, compañeros de antología y socios de la AEFCFT!!
CINCO GRÁNULOS DE LIAO, por Javier Fernández Bilbao.
En el segundo relato de la antología, el autor nos hace partícipes de las experiencias vividas por el protagonista de esta historia al ingerir una droga sintetizada a partir de unos manuscritos antiguos, mientras dos de sus colegas científicos toman notas a medida que el proceso se va tornando cada vez más interesante. Bien narrado y con una prosa magnífica, logra la inmersión en un historia muy cuidada, aunque (y esta es sólo mi opinión, por supuesto) se me ha hecho un poco difícil de seguir debido a la aparición de muchas palabras y definiciones demasiado técnicas. LO MEJOR: El vocabulario y toda la técnica narrativa son implecables. LO PEOR: que, como yo, tengas que mirar el diccionario unas cuantas veces para encontrarle significado a alguna palabra rebelde.
EL HOTEL DE LOS PASILLOS SILENCIOSOS, por Manuel Niell Barrachina.
Dividio en 4 mini-capítulos, este relato nos narra las desventuras de un profesor de literatura a quien uno de sus alumnos la acaba haciendo creer que los escritos de Lovecraft son realidad, y no ficción. Tiene buen ritmo y los diálogos (aunque escasos) están bien resueltos. Yo esperaba saber más acerca del alumno en cuestión, pero la historia da un giro inesperado y este no vuelve a aparecer. Destaca la idea de lo sucede en el hotel, me ha parecido muy original. LO MEJOR: todo lo que se revela cuando el protagonista vaga por los pasillos que dan título al relato. LO PEOR: Al principio el profesor dice que lo que cuenta es un manuscrito para quien pueda encontrarlo, pero ¿en qué momento lo escribe? A mi este cabo suelto me ha chirriado un poco.
MIEDO Y ASCO EN EL PABELLÓN SUR, por Pablo Loperena.
Una historia que nos lleva directamente a los desiertos de Irak para conocer de primera mano los horrores de la guerra (y de otras cosas) desde las palabras de un soldado. Con un estilo muy personal y donde los detalles de la arena nos abruman (casi sentía masticar la tierra en mi boca al leerlo), el autor logra hacer honor al título elegido para su historia y nos hace arrugar el hocico ante los hechos que se nos narran con todo lujo de detalles sangrientos y escatológicos. LO MEJOR: la ambientación y la deidad elegida para la ocasión. No es nada predecible. LO PEOR: haber leído antes Escribiendo el miserere. Dejaste el pabellón muy alto, Pablo, aunque esto no le resta mérito alguno al texto.
EL SERVIDOR DE LOS DIOSES, por Ismael González.
Un detective y un marinero (y cierto gato) son los protagonistas de esta historia repleta de escenas sangrientas y con una investigación nada fácil de por medio. Las buenas descripciones logran un ambiente opresivo y los dos puntos de vista de la historia la dotan de un ritmo muy adecuado. LO MEJOR: la atmósfera de la mansión está muy lograda. LO PEOR: quizá que el protagonista sea demasiado tópico en su construcción. Alcohol, malos recuerdos, ideas de suicidio... Opinión personal, por supuesto.
DESTINATARIOS OCULTOS, por César Bernal Prat.
Misterio y sorpresas inesperadas en un relato en el que apenas se nota la falta de experiencia al escribir que dice tener el propio autor. Logra mantener la intriga hasta el final y el desenlace encaja a la perfección con el resto de la historia. El lugar donde está ambientado se agradece, pues es un cambio de registro poco usual en este tema. LO MEJOR: la originalidad de la historia. LO PEOR: pocos detalles en la narración y su brevedad.
SACRIFICIO, por Carlos J. Lluch.
Esta historia tiene un comienzo muy desasosegante, muy oscuro, muy logrado. Los dos ancianos protagonistas están bien dibujados, destacando sus costumbres y lo bien llevado que está el apelar a los sentimientos en una clásica historia de terror. Algún giro inesperado y buen ritmo narrativo se unen a una prosa sencilla pero con estilo. LO MEJOR: los dos ancianos y sus pensamientos. Están realmente bien conseguidos y se empatiza con ellos desde la primera palabra. LO PEOR: esto es muy subjetivo (como todo lo demás, supongo), pero el final me ha parecido demasiado... exagerado. Tras una historia tan intimista y triste esperaba algo menos espectacular, algo que fuera más acorde con esa sensación de pérdida que lo inunda todo.
RELACIÓN DE LO SUCEDIDO EN EL PACIFIC MERMAID, por Rubén Blanco Domínguez.
Las notas tomadas sobre un cuaderno de bitácora nos harán partícipes del horror que se desata sobre un crucero que pretendía ser de placer. Los personajes están muy bien recreados y la atmósfera logra ponerte la piel de gallina. Todo lo relacionado con las descripciones del barco está genial, y la reacción de los pasajeros resulta muy creíble. LO MEJOR: clásico cuento de barco fantasma. No sé por qué, pero nunca pasan de moda (para bien). LO PEOR: algunos diálogos suenan demasiado forzados.
OJOS DE GATA, por Miguel Martín Cruz.
Un breve relato que nos pone en la piel de un hombre desencantado con su esposa y su vida que acaba ejerciendo de voyeur espiando a sus vecinos de enfrente a través de un telescopio. Pronto descubrirá que a veces es mejor no ver nada... Su brevedad y la rapidez con la que se desarrolla todo lo hacen muy intenso.
LO MEJOR: las sensaciones de angustia logradas en tan poco espacio. LO PEOR: el final me ha parecido algo previsible, pero supongo que será por todo lo que he leído a lo largo de mi vida. No obstante, sigue poniendo los pelos de punta.
WALPURGISNACHT, de Juan José Tena Guerra.
La Segunda Guerra Mundial es el telón de fondo escogido para un relato que mezcla los Mitos con esa conocida afición de los nazis por lo oculto y el esoterismo. Destaca la labor de documentación que se intuye tras la historia, muy realista y repleta de datos y fechas reales. Me ha parecido muy original la resolución de la trama. LO MEJOR: todo lo referente a sentirte dentro de la época que se recrea. LO PEOR: los diálogos se me han hecho algo pesados, sobre todo por la repeticion de camarada una y otra vez. Sí, ya sé que hablaban así, pero me han resultado un poco repetitivos.
EL ÚLTIMO AMANECER, por Juan Miguel G. S. Sánchez.
Este relato es el que, a mi parecer, mejor refleja ese "ambiente lovecraftiano" que se reclamaba desde la convocatoria. Hombre solitario en mitad del bosque; extraño que aparece con unas cintas aún más extrañas; el testimonio de otro hombre deleitándose en los horrores descubiertos en distintos pueblos de Aragón... Todo es un gran homenaje a esas situaciones tan de H.P. Y el final creo que es uno de los mejores de la antología. LO MEJOR: gran ambiente. Todo recuerda al de Providence. LO PEOR: esto no es achacable al relato en sí, pero llegados a este punto del libro se han descubierto ya cinco o seis Necronomicones en tantas otras historias, algo que hace que sientas una punzada de "esto ya lo he leído".
COLONY 233. PRIMER CONTACTO, por Led Marlow.
Y tras tanto horror, por fin algo de Ciencia-Ficción. El cambio de registro se agradece y hace que te interese aún más la historia del juicio que se está llevando a cabo contra la piloto de una nave espacial estrellada contra un asteroide. Buen ambiente de Space Opera que mezcla de una forma muy acertada el uso de un medicamento que potencia la psique humana, ciertas dosis de terror y una tecnología muy desarrollada. LO MEJOR: el universo creado por el autor resulta muy realista a pesar del género del relato. LO PEOR: el final es demasiado precipitado, aunque con una escena muy lograda, eso sí.
LLAVE DE CORAL, por M.F. Wlathe.
Casi un microrrelato, la antología se cierra con tres páginas de una historia que comienza con una imagen y un diálogo muy potentes. Si veis a algún hombre tuerto, os acordaréis de este relato, seguro. LO MEJOR: el comienzo del relato es muy poderoso y las frases están muy bien escogidas para mantener el interés. LO PEOR: tan breve, que estás comenzando a empatizar con el personaje cuando llegas al final.
Buffff... En fin, espero que nadie se haya molestado por mis opinones. La literatura es algo muy subjetivo, y yo siempre dejo claro que esto está analizado bajo mi punto de vista, que no deja de ser el de un lector cualquiera, vaya. Debo decir que he disfrutado mucho con todos los relatos. Algunos me han gustado más y otros menos, como habéis visto, pero todos tienen algo que los hace merecedores de aparecer en la antología, y eso ya debería ser suficiente motivo de orgullo para sus autores, y no que fulanito o menganito diga esto o aquello sobre su técnica o su uso de la sintaxis. Deseando escuchar vuestras opiniones acerca de mi relato, os dejo ya en paz tras esta parrafada monumental que me he marcado. Espero no haberos aburrido mucho y os doy la enhorabuena por los relatos a todos. Ha sido un placer compartir páginas con vosotros. Buenas noches!!
miércoles, 5 de marzo de 2014
UMBRÍA
Tuve el placer de conocer a Santiago Eximeno un 31 de octubre del pasado 2013. Fue en un bar situado en un centro comercial de Alcobendas, en el acto de entrega de premios del primer festival de cine de terror La Mano, al que, como pude comprobar después, fui el único de los ganadores que asistió sin saber que lo era. Sobre el escenario tocaba un grupo que sólo puedo calificar como curioso, mezcla de poesías, teclados, sonidos de gallinas (sí, habéis leído bien) y una puesta en escena bastante peculiar. Todo un poco surreal, vaya. Yo había oído hablar de él. O mejor dicho, había leido sobre él. Me sonaba su nombre de distintos concursos literarios en los que había participado, como le hice saber en la breve conversación que mantuvimos. Hablamos de libros, cómo no. Intercambiamos emails y los relatos -los nuestros- que habían sido finalistas. Él se llevó el premio al mejor audiorelato, y yo el de relato. Los leímos y nos mandamos nuestras opiniones. Yo soy un puñetero novato en este mundo; mis logros literarios palidecen ante los suyos, aunque esto no va de competiciones, o al menos eso me gusta pensar. No importa, no es de eso de lo que he venido a hablaros hoy -aunque me quedo con el honor de ser uno de los primeros en leer Lovot, o eso creo-, sino de algo que le dije y que no sé si recordará. <<Te compraré uno de tus libros de relatos. Me encantan los relatos>>. No mentía, y no suelo decir las cosas si luego no voy a cumplirlas. No soy de los quedar bien. Así que al final me decidí a adquirir Umbría, el último que ha publicado con la editorial El humo del escritor. De verdad que no sabéis como lamento la poca difusión en compararción con otros títulos que hay sobre él en internet. Umbría es una pequeña joya. Una oscura, palpitante, engarzada -con el permiso del autor- en alambre de espino. Da mucha rabia comprobar cómo literatura del calibre que esconden las 196 páginas que lo componen pasan completamente desapercibidas al gran público, aunque sospecho que al autor no le importa demasiado. No es un libro escrito para ellos, sino para esos pocos que creemos que el horror también puede ser concebido como arte. No el horror de la sangre, ni de los monstruos, ni de los cementerios en mitad de la noche, sino el horror que subyace en lo cotidiano. Ese es el primer gran logro de Umbría: presentarnos nuestro mundo tal cual es y después retorcerlo hasta dejarlo irreconocible y mutilado. Los protagonistas somos tú y yo, nuestros miedos, nuestras ansiedades, nuestros problemas. El escenario: un mundo oscuro de piedra, geometrías imposibles y el chirrido de una noria reverberando entre el silencio y los guturales sonidos de sus habitantes. Umbría es desolación, agonía, pérdida. Umbría son los relatos de sus últimos visitantes, todos diferentes, únicos, pero conectados por una frase recurrente: <<Yo no debería estar aquí>>. Un sentimiento que logra atravesar las páginas y hacer que tú pienses lo mismo, que no deberías estar leyendo eso. Pero no puedes dejar de hacerlo. La oscuridad te seduce, hace aflorar a ese voyeur que todos llevamos dentro, ese morboso animal al que le repugna lo que ve pero aún así lo mira a través de una rendija creada a propósito entre sus dedos. Tendrás miel a raudales, visitarás refugios de la guerra civil, verás extrañas formas sobre el río, formas familiares, deseables, y a lo lejos divisarás la noria. Y cuando la veas y sepas que has llegado por fin a Umbría, ya será demasiado tarde. El Señor-De-Rojo ya estará sobre tí, arrancándote los ojos. Santiago Eximeno firma uno de los mejores libros que he leído desde hace bastante tiempo, y lo hace con una sencillez pasmosa, haciéndonos creer que Umbría existe realmente. Quizá en su mente sea así. Mi mujer a veces me dice que le preocupa mi estado mental por las cosas que escribo. Ana, cariño, nunca leas a Santiago Eximeno. Tiene el honor de estar aún peor que yo. Pero con estilo.
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