Blog del autor Sergio Moreno

lunes, 14 de marzo de 2016

"UNA LEYENDA SOBRE POHNPEI" GANADOR DE LA III EDICIÓN DEL DÍA DE LOVECRAFT


El día 12 de marzo se celebró, por tercer año, el Día de Lovecraft que organiza La Mano Fest en la localidad madrileña de Alcobendas. Ya os he hablado en alguna ocasión acerca de este festival (que además se celebra también en octubre, en la víspera de Halloween, aunque sin el escritor de Providence como tema central) y de la gente que lo lleva a cabo, así que a buen seguro estaréis al tanto del buen hacer que llevan demostrando desde que en 2013 celebrasen su primera edición. Y como el año pasado, hubo concursos de postres, invocaciones, "Dibuja tu monstruo", Cthulhu Quiz... y relatos.
A mí, como amante de los Mitos, me resultó irresistible esta convocatoria, y ya el año pasado presenté un relato titulado "Un mundo a escala", que tuvo el honor de ser galardonado como ganador de aquella edición. Para la de este año me animé a escribir otro y lo titulé "Una leyenda sobre Pohnpei", donde quise hacer una especie de homenaje a ese famosísimo texto de Lovecraft llamado "El horror de la playa Martin" llevándomelo a un terreno un poco alejado del terror. Me apetecía indagar acerca de las ruinas de Nan Madol, esas construcciones de piedra negra a pie de mar de las que tan poco se sabe, situadas en Ponhpei (o Ponipé, si lo preferís) y en cuanto leí un poco acerca de ellas se me ocurrió que la ciudad de R'lyeh, situada por el propio Lovecraft y su círculo muy cerca de dicha isla, bien podía haber influido de alguna manera en la desaparición de las gentes que habitaban Nan Madol en el pasado. Dicho y hecho. Ya tenía la idea, así que solo restaba imponerme el reto que siempre tengo cuando escribo algo referente a Lovecraft o sus Mitos: tratar por todos los medios de que resulte original en su concepto y, sobre todo, no mencionar el Necronomicón. Es más, para este relato me exigí no decir ni uno solo de los nombres de su mitología, sino abordarlo de tal manera que pareciese tener relación, pero basada más en las descripciones del lugar y en cómo acaba todo que en el mero hecho de hacer girar la historia alrededor de ellos. Y en cinco páginas (o 2370 palabras, si sois de los que gustáis de presentaros a concursos). Así que lo escribí, fue revisado por los expertos ojos de dos lectores cero (mil gracias a Carlos J. Lluch y Pablo Loperena por el cable) y enviado sin demasiadas esperanzas, todo sea dicho. Pero cuando anunciaron los tres finalistas, "Una leyenda sobre Pohnpei" resultó estar entre ellos. Y al día siguiente, recibía la llamada de que, además, había vuelto a ganar.

Así que tuve que buscar un hueco para acercarme a Alcobendas a recoger el premio por segundo año consecutivo. Fue increíble, la verdad. Me hizo una ilusión tremenda volver a subirme al escenario del centro de arte para decir unas palabras y, sobre todo, disfrutar de la compañía de Manuel Arija, uno de los organizadores del festival, quien aparte de ser un magnífico maestro de ceremonias tuvo el detallazo de compartir los momentos previos a la entrega de premios con las dos niñas ganadoras de "Dibuja tu monstruo" y sus padres, y conmigo y mi familia, además de invitarnos a unas tremendas tortitas con nata. Me llevé una camiseta, un par de tazas y el tremendo orgullo de que el jurado, entre más de setenta relatos, decidiese concederme este premio otra vez.
La verdad es que no sé qué más contaros, aparte de que el año que viene espero poder sentarme al otro lado y ser yo uno de los que lea vuestros relatos, porque considero que ganar dos veces este certamen ya es más que suficiente para mí, así que ya sabéis, amigos: ni se os ocurra perderos la próxima edición, que los chicos de La Mano Fest están haciendo de este día una fecha ineludible en el calendario de todos los que amamos la figura de H.P Lovecraft...
Y mandad muchos, muchísimos relatos. 
¡Iä!