Blog del autor Sergio Moreno
martes, 17 de marzo de 2015
"UN MUNDO A ESCALA" GANADOR DEL CONCURSO DE RELATO CORTO DEL II DÍA DE LOVECRAFT
Yo tampoco me lo creo, pero resulta que el pasado sábado 14 de marzo me llevé el premio al mejor relato de la II Edición del Día de Lovecraft, organizado por La Mano Fest, entre más de 80 obras recibidas. Podéis imaginaros que como amante de los Mitos la noticia fue especialmente feliz para mí. Otro pequeño pasito con Un mundo a escala.
SELECCIONADO PARA LA I ANTOLOGÍA VUELO DE CUERVOS
Pues otra alegría más que me llevé hace poco fue la de saber que mi relato Hijo será incluido en la que será la primera antología coordinada por el blog de Vuelo de Cuervos. La verdad es que no esperaba para nada la buena acogida que está teniendo, dado que traté de escribir algo que no es estrictamente terror, y aunque el tono oscuro sigue presente es más una pequeña fábula que espero disfrutéis todos los que os hagáis con la antología una vez salga a la venta. A continuación os dejo la lista de seleccionados, entre los que hay grandes escritores con mucho talento.
Felipe Orce: Los que esperan
Carlos J. Lluch: Vartul
Rosa Galdo: Oscuro rencor
Virgina S.V Riesco: La puerta rechina
José Antonio Reyero Chamizo (JARCH): Aquella noche de cuervos
Ana Arranz: La caza
Lex Morales: Raven´s Peak
J.J Lucas: El cuervo
Juan Manuel Sánchez: El horizonte de niebla
J.C Ibarz: La isla del extraño Crow
Vidal F.S: Nagi Gluhapi
Juanma Nova: Alas negras
Miguel Ángel Chamizo: Corb
Marc Sabaté Clos: El único infierno, el olvido
Sergio Moreno: Hijo.
Felipe Orce: Los que esperan
Carlos J. Lluch: Vartul
Rosa Galdo: Oscuro rencor
Virgina S.V Riesco: La puerta rechina
José Antonio Reyero Chamizo (JARCH): Aquella noche de cuervos
Ana Arranz: La caza
Lex Morales: Raven´s Peak
J.J Lucas: El cuervo
Juan Manuel Sánchez: El horizonte de niebla
J.C Ibarz: La isla del extraño Crow
Vidal F.S: Nagi Gluhapi
Juanma Nova: Alas negras
Miguel Ángel Chamizo: Corb
Marc Sabaté Clos: El único infierno, el olvido
Sergio Moreno: Hijo.
viernes, 20 de febrero de 2015
DOS BUENAS NOTICIAS
Vamos por partes. La primera es que he sido seleccionado para la antología Evil Children, un compendio de historias de terror que, como deduciréis por el título, gira en torno a la figura de los niños. Cuando el proyecto, en el que estamos involucrados tanto escritores como ilustradores, salga a la luz, los beneficios íntegros de la obra serán donados a una ONG que se dedica a ayudar a los niños más necesitados. Una buena razón para hacerse con ella, de la que espero poder daros más detalles dentro de poco.
La otra es que también me han seleccionado para la antología Esta noche conectaremos con el infierno, promovida por La Web del Terror y coordinada por Carlos Navas, que nos ofrecerá 32 relatos con las redes sociales como tema común. Todo un libraco de casi 500 págs en las que habrá un relato inédito de David Jasso (autor de Abismos o La silla, entre otras) y una galería de ilustraciones a cargo de Helena García. Lo dicho, todo un lujazo estar entre estas páginas, donde coincido con un montón de colegas de letras con un talento que ya quisiera yo para mí.
La portada, que refleja a la perfección la temática de la antología, corre a cargo del ilustrador Pablo Uría.
¡Y eso es todo, amigos!
De momento...
lunes, 26 de enero de 2015
ANTES DE QUE ACABE ENERO...
...quería hacer un pequeño resumen de lo que, espero, acabe saliendo de este 2015 que acaba de empezar. Vamos por partes.
En algún momento aún por determinar, saldrá publicada una antología llamada Devoradores de almas, bajo el amparo de La Pastilla Roja Ediciones. En ella se podrá leer un relato mío titulado Cordeles, que acompañará a otros 12 compañeros de letras a los que estoy deseando leer. A algunos ya lo he hecho en otras antologías, y mis expectativas están por las nubes.
También está el fallo de la I antología de Vuelo de Cuervos, un blog con el que colaboro habitualmente y en el que también hay muchos y talentosos amiguetes implicados. Este para finales de febrero o principios de marzo, si va bien la cosa.
En estos dias también espero el fallo de otra antologia llamada Evil Children, organizada por David Jerónimo Mateos (La instalación, editorial Seleer 2015) y Aitor Heras Rodríguez. A ver si hay suerte.
Otro concurso que tengo pendiente es el de La Web del Terror, al que envié otro relato de esos tan raros y que, para colmo, oscila en torno al tema de las redes sociales. También se espera que se resuelva de aquí a un mes, como mucho. Y yo comiéndome las uñas por algo de lo que me dí cuenta demasiado tarde... (Nota mental: corregir no tres, sino cuatro veces).
Y de concursos pendientes creo que nada más, salvo pulir un par de relatos de los que guardo en el armario para presentarme a ese siempre interesante Visiones 2015. Quién sabe, quizá repita suerte como me pasó allá por el 2013 con En las entrañas de la locura...
En cuanto a concursos a corto plazo, no tengo intención de presentarme a ninguno más hasta que acabe la que será mi cuarta novela, que va acercándose lentamente (quizá más de lo que me gustaría, y en parte por culpa de dichos concursos...) a su ecuador y en la que tengo depositadas ciertas expectativas, por qué no decirlo.
Y poco más, en realidad. Escribir, disfrutar de mi mujer y mis hijos, viajar, trabajar, leer... Esas cosas que hacen las personas normales con sus vidas.
Y ser feliz.
2014 me lo debe.
En algún momento aún por determinar, saldrá publicada una antología llamada Devoradores de almas, bajo el amparo de La Pastilla Roja Ediciones. En ella se podrá leer un relato mío titulado Cordeles, que acompañará a otros 12 compañeros de letras a los que estoy deseando leer. A algunos ya lo he hecho en otras antologías, y mis expectativas están por las nubes.
También está el fallo de la I antología de Vuelo de Cuervos, un blog con el que colaboro habitualmente y en el que también hay muchos y talentosos amiguetes implicados. Este para finales de febrero o principios de marzo, si va bien la cosa.
En estos dias también espero el fallo de otra antologia llamada Evil Children, organizada por David Jerónimo Mateos (La instalación, editorial Seleer 2015) y Aitor Heras Rodríguez. A ver si hay suerte.
Otro concurso que tengo pendiente es el de La Web del Terror, al que envié otro relato de esos tan raros y que, para colmo, oscila en torno al tema de las redes sociales. También se espera que se resuelva de aquí a un mes, como mucho. Y yo comiéndome las uñas por algo de lo que me dí cuenta demasiado tarde... (Nota mental: corregir no tres, sino cuatro veces).
Y de concursos pendientes creo que nada más, salvo pulir un par de relatos de los que guardo en el armario para presentarme a ese siempre interesante Visiones 2015. Quién sabe, quizá repita suerte como me pasó allá por el 2013 con En las entrañas de la locura...
En cuanto a concursos a corto plazo, no tengo intención de presentarme a ninguno más hasta que acabe la que será mi cuarta novela, que va acercándose lentamente (quizá más de lo que me gustaría, y en parte por culpa de dichos concursos...) a su ecuador y en la que tengo depositadas ciertas expectativas, por qué no decirlo.
Y poco más, en realidad. Escribir, disfrutar de mi mujer y mis hijos, viajar, trabajar, leer... Esas cosas que hacen las personas normales con sus vidas.
Y ser feliz.
2014 me lo debe.
martes, 11 de noviembre de 2014
IGNORA SU VOZ
Lo prometido es deuda. Aquí os dejo el enlace para que podáis escuchar el audiorrelato finalista de la II edición del festival La mano. ¿Un consejo? Escuchadlo con unos cascos y, cómo no, por la noche.
Saludos!!
http://youtu.be/cM2SONfTN6w
P.D: se admiten comentarios, ejem...
Saludos!!
http://youtu.be/cM2SONfTN6w
P.D: se admiten comentarios, ejem...
viernes, 7 de noviembre de 2014
EXPERIMENTOS LITERARIOS
Llevo casi año y medio haciendo algo que, en su momento, me pareció muy interesante, y a tenor de los resultados obtenidos no puedo sino pararme un momento a reflexionar acerca de ello. Y todo viene a colación de los concursos literarios, esas pequeñas oportunidades que nos brindan editoriales, festivales, páginas web y demás a los autores que pugnamos por asomar aunque sea un simple pelo en este mundillo superpoblado. Y os preguntaréis, ¿pero de que coño está hablando este tío? Pues sobre todo, de experimentación.
Desde mediados de 2013 me he presentado a unos quince concursos, más o menos, y en casi todos ellos siempre ha habido una temática ya establecida: aparecidos, el mundo de Lovecraft, conspiraciones... Y para cada uno de ellos siempre escribo un relato nuevo, tratando de cambiar de registro, voz y demás parafernalia de esa que usamos los escritores cuando nos da la vena y nos quedamos largas horas con cara de gilipollas frente al ordenador. Me lo tomo como un reto, una motivación. Quiero ver de qué soy capaz y si puedo adaptarme a una temática concreta sin perder mi estilo, ese que llevo ya casi cinco años tratando de encontrar -porque de verdad creo que aún no tengo una voz propia, y es algo que considero básico para ser un buen escritor-, y en todo este tiempo me he dado cuenta de algo que en cierto modo me duele.
Estoy casi seguro de que si estás leyendo esto es porque eres escritor, y si es así seguramente hayas oído hablar de esos dos famosos modos de escritura que son el mapa y la brújula. El primero se basa en la planificación, en el desarrollo de toda la historia que quieres contar en apenas un storyboard que te haga ver el camino por el que debes llevar tu texto. El segundo es poco menos que improvisación sobre la marcha. Podríamos matizar más, pero no es importante para lo que quiero contaros. El caso es que me he dado cuenta de que, al menos en el tema de los concursos, lo mío es la improvisación pura y dura. El sentarme en la cocina con un cigarro en la mano sin tener ni puta idea de lo que quiero contar y empezar a contarlo de todos modos. Así nacieron relatos como Vuelven, La ventana, La ciudad te quiere, Crimen dans une maison de fous... Todos ellos premiados, seleccionados para alguna antología o finalistas en algún concurso. Y luego están los otros, esos que traté de hacer al estilo mapa, relatos a los que les dí ochocientas vueltas para que todo cuadrase, para que cada frase dijese algo por sí sola, documentándome como un cabrón para que todo resultase creíble y limitándome a contar paso por paso aquello que ya sabía que iba a pasar. También los he presentado a concursos, y hete aquí que el único relato de esos que resultó premiado fue En las entrañas de la locura, publicado en marzo por la AEFCFT en el Visiones 2013, cuya temática tenía que girar en torno a un ambiente Lovecraftiano. Curioso, ¿no?
Lo que quiero decir con toda esta parrafada es que me he dado cuenta de que lo mío son impulsos, de que de vez en cuando y, qué acertada la expresión, toco la tecla adecuada sin saber muy bien cómo lo he hecho. Y es un poco triste. Sí, porque descubres que esos relatos que tanto te curras, esos que piensas que has escrito de forma más madura, o bien no son del gusto de ningún jurado o es que no son tan buenos como los que escribes casi de forma automática. Y ojo, que no se trata de medir la calidad de tu estilo basándose en la cantidad de premios literarios obtenidos, sino en el hecho de que aquellos en los que inviertes más tiempo y dedicación resulten ser los que menos suelen gustar a la gente. De ahí lo del experimento.
Como resultado, me quedo con que lo mío es dejarme llevar. Sentarme y escribir lo que se me pase la cabeza en ese momento. Y, ¿sabéis qué? No sé si eso es lo que debería hacer alguien que espera considerarse escritor algún día.
Quizá haya que inventar una nueva palabra para el oficio de simplemente escribir.
Desde mediados de 2013 me he presentado a unos quince concursos, más o menos, y en casi todos ellos siempre ha habido una temática ya establecida: aparecidos, el mundo de Lovecraft, conspiraciones... Y para cada uno de ellos siempre escribo un relato nuevo, tratando de cambiar de registro, voz y demás parafernalia de esa que usamos los escritores cuando nos da la vena y nos quedamos largas horas con cara de gilipollas frente al ordenador. Me lo tomo como un reto, una motivación. Quiero ver de qué soy capaz y si puedo adaptarme a una temática concreta sin perder mi estilo, ese que llevo ya casi cinco años tratando de encontrar -porque de verdad creo que aún no tengo una voz propia, y es algo que considero básico para ser un buen escritor-, y en todo este tiempo me he dado cuenta de algo que en cierto modo me duele.
Estoy casi seguro de que si estás leyendo esto es porque eres escritor, y si es así seguramente hayas oído hablar de esos dos famosos modos de escritura que son el mapa y la brújula. El primero se basa en la planificación, en el desarrollo de toda la historia que quieres contar en apenas un storyboard que te haga ver el camino por el que debes llevar tu texto. El segundo es poco menos que improvisación sobre la marcha. Podríamos matizar más, pero no es importante para lo que quiero contaros. El caso es que me he dado cuenta de que, al menos en el tema de los concursos, lo mío es la improvisación pura y dura. El sentarme en la cocina con un cigarro en la mano sin tener ni puta idea de lo que quiero contar y empezar a contarlo de todos modos. Así nacieron relatos como Vuelven, La ventana, La ciudad te quiere, Crimen dans une maison de fous... Todos ellos premiados, seleccionados para alguna antología o finalistas en algún concurso. Y luego están los otros, esos que traté de hacer al estilo mapa, relatos a los que les dí ochocientas vueltas para que todo cuadrase, para que cada frase dijese algo por sí sola, documentándome como un cabrón para que todo resultase creíble y limitándome a contar paso por paso aquello que ya sabía que iba a pasar. También los he presentado a concursos, y hete aquí que el único relato de esos que resultó premiado fue En las entrañas de la locura, publicado en marzo por la AEFCFT en el Visiones 2013, cuya temática tenía que girar en torno a un ambiente Lovecraftiano. Curioso, ¿no?
Lo que quiero decir con toda esta parrafada es que me he dado cuenta de que lo mío son impulsos, de que de vez en cuando y, qué acertada la expresión, toco la tecla adecuada sin saber muy bien cómo lo he hecho. Y es un poco triste. Sí, porque descubres que esos relatos que tanto te curras, esos que piensas que has escrito de forma más madura, o bien no son del gusto de ningún jurado o es que no son tan buenos como los que escribes casi de forma automática. Y ojo, que no se trata de medir la calidad de tu estilo basándose en la cantidad de premios literarios obtenidos, sino en el hecho de que aquellos en los que inviertes más tiempo y dedicación resulten ser los que menos suelen gustar a la gente. De ahí lo del experimento.
Como resultado, me quedo con que lo mío es dejarme llevar. Sentarme y escribir lo que se me pase la cabeza en ese momento. Y, ¿sabéis qué? No sé si eso es lo que debería hacer alguien que espera considerarse escritor algún día.
Quizá haya que inventar una nueva palabra para el oficio de simplemente escribir.
miércoles, 5 de noviembre de 2014
LA MANO, VUELO DE CUERVOS Y OTRAS COSILLAS
Hoy me paso por aquí para contaros varias cosas. La primera es que el día 31 de octubre anduve con mi mujer en la entrega de premios del II festival internacional de cine de terror La mano, en el que tuve el privilegio de quedar finalista en las secciones de audiorrelato y guión para cortometraje. No me llevé ninguno de esos preciosos trofeos este año, pero me siento muy orgulloso de haber logrado colarme en dos de las tres secciones a las que me presenté. El audiorrelato, que grabé con mi amigo Isaac Herrera, una máquina currándose BSO, FX y un guitarrista de proporciones épicas, podréis escucharlo muy pronto tanto en este blog como en su página, www.isaacherrera.com, que desde ya os recomiendo que visitéis si queréis saber cómo se las gasta el amigo. Después de la gala tuve el placer de conocer a Aitor Heras, compañero de letras en varios proyectos y con el que compartimos un buen rato de cerveza, hamburguesas y conversaciones literarias de lo más agradables.
La otra es la puesta de largo de la I revista digital gratuita de Vuelo de Cuervos, un blog en el que andamos metidos un buen puñado de escritores e ilustradores y en el que hemos volcado toda nuestra ilusión para que podáis disfrutar de un contenido variado y de calidad, con especiales, entrevistas, reseñas de libros y cine... Podéis verla en línea o descargarla desde www.vuelodecuervos.blogspot.com. Ya os aviso de que la gente que colabora son de un nivel impresionante, y la revista ha quedado con una maquetación muy vistosa que evoca esos fanzines ochenteros de terror que a algunos tanto nos gusta. Lo dicho, si queréis pasar un buen rato leyendo relatos de todo tipo (aunque el especial se centra en Halloween) y disfrutando de unas ilustraciones maravillosas, estáis a un click de poder hacerlo.
¡Un saludo y buenas noches!
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